Mahmoud Abbas, primer ministro en 2003 y presidente desde 2005 de la Autoridad
Nacional Palestina (ANP), tras la muerte, el 11 de noviembre de 2004, de Yasir
Arafat y posteriormente mandatario, además, de la Organización para la
Liberación de Palestina (OLP). Ha solicitado el día de hoy solicitud para la admisión
de Palestina como miembro Nº 194 del Pleno de la ONU. Pidió además la cesión de
Jerusalén Oriental a Israel precisamente en la que se encuentran el Muro
Occidental Judío o Muro de las Lamentaciones, que es todo lo que queda del
Segundo Templo, destruido en el año 70 d.C.; Mezquita de la Roca o la mezquita
de al-Aqsa y el barrio judío, creado en 1997 en una colina árabe. Como ya se
sabe Jerusalén Occidental pertenece a un tipo de corpus separatum, es decir, no perteneciente a ningún estado.
Mientras tanto en Ramallah, ubicada en la ribera occidental del Jordán,
se hacían arengas hacia el intento del reconocimiento internacional de Palestina.
El 83% de la población palestina se encuentra a favor del pedido de Abbas quien
prosiguió su discurso con la frase “Con
nuestras almas, con nuestra sangre” haciendo referencia a que no
descansaran hasta hacer realidad su deseo y citando a Yasir Arafat dijo “No permitan que caiga de mis manos la rama
de olivo” mostrando así sus intenciones del diálogo pacífico.
Luego de finalizar el discurso de Mahmoud Abbas, ante la Asamblea
General de las Naciones Unidas, seguiría el del Primer Ministro israelí
Benjamín Netanyahu con respuestas al discurso anterior poniendo de manifiestos
que año tras año Israel ha sido injustamente condenado que lamentablemente las
mayorías automáticas de la ONU deciden por cualquier causa sin prestar interés a la realidad. No pudo pasar
por alto la idea de teorías conspirativas del 11 de septiembre en alusión a las
palabras de Ahmadinejad el día de ayer. Demostró su preocupación por el
fanatismo islámico y el control de armas nucleares llamando a la Comunidad
Europea a frenar a Irán cuanto antes, evitando que la primavera árabe se
trasforme en el invierno iraní, en sus palabras. La delegación de Irán no
estuvo presente durante el discurso.
B. Netanyahu hace un pedido exhaustivo a Palestina para que reconozca a
Israel como el Estado Judío que es. Mencionó que en Ramallah se penaliza la
venta de tierras a judíos. Y, es que en el año 2000 Israel realizó un tratado en
el que satisfacía la mayoría de pedidos de Palestina pero que éste rechazó con
ataques terroristas.
Finalmente, se mostró bastante interesado y sincero en que la paz con
Palestina sea una realidad entre ambos estados, pero una realidad sostenible y
real y no sólo de resoluciones escritas en un papel sin respeto alguno. Incluso
invitó a M. Abbas a conversar ahora mismo recordando que se encuentran en el
mismo país, ciudad y edificio “¿Qué nos
impide reunirnos hoy mismo?”, preguntó Netanyahu.
Este tema viene desde ya hace varias décadas si recordamos que Jerusalén
fue ocupada por las fuerzas militares británicas en 1917, y que desde 1922
hasta 1948 formó parte del mandato británico de Palestina como capital del
territorio. Luego, tras la creación del Estado de Israel en 1948, Jerusalén fue
escenario de luchas sangrientas entre judíos y árabes. Efectivamente, esta
batalla de credos y es que en el trasfondo, de todos estos asuntos que han
conllevado conflictos de cientos de años, es, precisamente, esto: una lucha de
religiones. Aunque claro, esta situación no puede dejar de lado el carácter adquirido
político-social que atañe a sus poblaciones y que no debe dejar de llamar
nuestro interés por la paz entre naciones que todos deseamos sin ataques
terroristas, sin la presión de la colisión de misiles dirigidos a destruir hogares,
escuelas, universidades y sin la captura de prisioneros políticos con negociaciones
fallidas para su liberación.




